Warning: A non-numeric value encountered in /home/itoptrai/public_html/kalsa.net/wp-content/themes/divi/functions.php on line 5566

El pasado 30 de noviembre APeL -Asociación de Proveedores de eLearning- otorgó el premio 2017 a la Excelencia en el e-Learning a la Escuela Masterchef, “por sus magníficos cursos online de cocina y la difusión del e-elearning como método formativo ideal para cualquier área de conocimiento”

Este premio del sector de la teleformación a la Escuela Masterchef me hizo reflexionar sobre la necesidad que tenemos los centros de formación profesional para el empleo de anticiparnos a los cambios que sin lugar a dudas habrá, también, en nuestro mercado. Es un hecho que van a entrar agentes que hasta ahora no estaban y también van a desarrollarse nuevos modelos de negocio. Está pasando en muchos sectores.

Para visualizarlo mejor, piensa en un sector maduro como la banca. Los bancos tradicionales compiten entre sí, pero si le preguntas a un directivo de un gran banco ¿cuál cree que será su mayor rival a medio plazo? probablemente no te conteste que será otro banco similar a él. Personalmente apostaría por una de estas dos respuestas,

  • Puede que mencione a un GAFA – que es el acrónimo de Google, Apple, Facebook y Amazon- , es decir, plataformas globales, con centenares de millones de clientes en todo el mundo y con la capacidad de prestar muchos de los servicios que necesita una persona. Estos actores, que tienen un Know-How muy avanzado en tecnología, operan a nivel mundial, tienen liquidez, una buena imagen de marca –sus clientes confían en ellos- y que conocen muy bien a sus clientes –sus preferencias, gustos, hábitos de consumo, aficiones, amigos…-, son las Bigtech, que operarán sin la necesidad de ser bancos ni tener productos propios.
  • O puede que diga que su mayor competidor a medio plazo será una Fintech que hoy se está incubando en algún garaje.

No estamos en una época de cambio, estamos en un cambio de época, que nos hace muy difícil dibujar el futuro de la formación profesional para el empleo y la formación profesional para el empleo del futuro

Siempre pienso en lo necesario que es para nuestro sector una reflexión estratégica de negocio que contribuya a su adaptación y diversificación. En este sentido, me parece reseñable aportar la idea de las Webs de suscripción en el mercado de la formación para el empleo.

¿Qué modelo de negocio tiene la Escuela Masterchef?

El modelo de negocio que soporta la Escuela Masterchef, es el conocido como “Membership Sites” o si lo prefieres “Web de suscripción”, es una web a la que alguien se suscribe para tener acceso, durante un periodo de tiempo definido, a sus contenidos. El modelo de negocio de la Escuela de Masterchef, lo podemos asimilar al de Netflix. Netflix con su modelo de suscripción “all you can eat”, por el coste de la suscripción, el usuario puede disfrutar de todo el contenido que ofrece la compañía, donde y cuando quiera; en la Escuela de Masterchef, puedes elegir en su “catálogo” que cursos quieres hacer, donde y cuando quieras.

¿Quién puede promover una “Web de suscripción” en el ámbito de la formación?

La respuesta que debiera escribir es ¡quién tenga una ventaja competitiva sostenible!, pero decir esto, no es decir mucho.

Tomando el ejemplo de los cursos de cocina, os propongo la siguiente reflexión. Partimos de la base de que producir un curso de cocina en vídeo es costoso, si analizamos tres agentes: un productor de contenidos e-learning, un centro de formación –esté o no esté especializado en cocina- y una productora de televisión, ¿a cuál de ellos le resultará menos costoso producir el curso? Probablemente a la productora de televisión más aún si está especializada en programas de cocina.

En la economía digital –y la formación e-learning, forma parte de la economía digital- nunca debemos olvidar que el coste marginal tiende a cero… en otras palabras, producir algo es costoso, pero reproducirlo es prácticamente gratis. Si la clave de los costes está en la producción, vemos que un coste menor de producción nos da una ventaja competitiva. En este caso, es el agente más alejado de la formación, la productora de televisión, la que tiene una mayor ventaja competitiva a la hora de producir cursos de cocina.

Pero no siempre la ventaja competitiva está en la producción de los contenidos. En el último trimestre de 2017, tuve la oportunidad de trabajar en el diseño de dos proyectos de formación basados en “Web de Suscripción”, ambos proyectos eran liderados por empresas ajenas al mundo de la formación, el valor de una de ellas era el gran potencial de su marca –lo que facilitaba enormemente la captación de alumnado- y la otra era que se dirijia a un nicho del mercado muy concreto. En ambos casos, la clave no estaba en la capacidad de producción, estaba en que el “coste de adquisición del alumnado” era menor que para cualquier otro agente.

Volviendo a la Escuela Masterchef, si juntamos, las ventajas competitivas de capacidad de producción y de capacidad para captar alumnos… vemos que el modelo de negocio de la Escuela Masterchef está muy bien diseñado, al menos, sobre el papel, os aclaro, que yo no he tenido ni tengo ninguna relación con Masterchef.

Siempre debemos recordar que tanto la diversificación como la búsqueda de nuevos modelos de negocio deben adaptarse a los recursos y capacidades de cada entidad de formación ya que se suele llegar a nuevos modelos de negocio mediante la evolución o hibridación de los ya existentes.

El atractivo de la suscripción y la tarifa plana

Uno de los factores de éxito de la tarifa plana es el atractivo del consumo ilimitado. En mi lejana época de estudiante, recuerdo que uno de los “homenajes” que nos dábamos para celebrar algo, aunque en la juventud ¡cualquier motivo es bueno para celebrar!, era acudir al restaurante de unos grandes almacenes, que tenía un excelente bufé libre… -pero en restauración la tarifa plana es viable si la media de consumo de cada comensal –costes variables- es inferior a la precio del menú. En el mundo digital ¡no!, los ingresos tienen que servir para amortizar la inversión realizada, costes fijos, ya que los costes variables tienden a cero.

Y la suscripción, ¡que buen modelo es!… ¿cuántos de vosotros os acabáis de apuntar este enero a un gimnasio, y vais a pagar varios meses antes de daros de baja sin acudir un solo día?

Puedo ordenar los contenidos de mi “Web de suscripción” en el ámbito de la formación, en categorías (bronce, plata, oro) -¡bendito up-selling!- teniendo cada categoría una cuota diferente, así el alumnado tendrá acceso a unos u otros contenidos. Las cuotas siempre se pagan por adelantado, pero tendré una tabla de descuentos según sea cuota mensual, semestral o anual. En este modelo de negocio, el usuario paga por adelantado… y además los ingresos son ¡recurrentes!

Web de suscripción y formación profesional para el empleo

Sé lo que os estáis preguntando ¿encaja este tipo de cursos en la normativa de la formación profesional para el empleo? La respuesta es NO. Pero, ¿es el modelo actual sostenible? ¿es razonable o atractivo un sector en el que hay que esperar siempre a los cambios de la normativas para ver qué hacer, o si habrá convocatoria, o si se publicarán oposiciones, o….?

El foco en nuestro sector lo debemos poner en contribuir a la mejora de las cualificaciones y competencias de los trabajadores, a ayudar a la adaptación de los cambios en las cualificaciones, al reciclaje profesional,… ¡ahí está nuestro valor añadido! y debemos estar orgullosos de nuestro servicio independientemente de que sea subvencionado o privado.

Piensa en un bar de menús, que tiene un cocinero fruto de la autoformación y tu eres el gerente de ese bar, ¿no le darías acceso a formación ilimitada de temas relacionados con su profesión por 120 €/año a tu cocinero? Los que estáis pensando, eso no es un proceso de formación clásico –tenéis razón-, los que pensáis que eso no es bonificable –tenéis razón-, los que pensáis que se pueden encontrar videos en internet gratis -tenéis razón, pero… en un mundo con acceso ilimitado a la información es posible ofrecer algo que sea mejor que gratis– … siguiendo con el ejemplo ¿qué empresario de hostelería no estaría dispuesto a pagar 0,33 €/día… si la contraprestación es ganar 1 cliente al mes? Parece que os estoy intentando vender los cursos de Escuela Masterchef, reitero que no tengo ningún interés… lo comento pues creo que es un buen ejemplo para reflexionar. Una buena práctica de la que podemos extraer una lectura interesante a aplicar en nuestros negocios.

Los centros de formación para el empleo tenemos la necesidad de encontrar modelos de negocio que sean sostenibles en el tiempo. Últimamente, la tasa de mortalidad de nuestro sector es alta, sobrevivirán los centros de formación que sean capaces de mirar más allá de nuestro modelo tradicional de negocio, en el que el punto central lo tenemos puesto en la Administración y no en nuestro alumnado y puedan adaptar sus estructuras a los cambios tecnológicos y a las nuevas demandas de formación del mercado laboral.

Hasta la fecha, la dependencia del modelo tradicional –la subvención-, la falta de recursos para la innovación y adaptación al nuevo ecosistema, unido a una cierta aversión al riesgo en la búsqueda de éstos, ha lastrado la trasformación de nuestro sector, la formación profesional para el empleo. Dedicarse a la formación profesional para el empleo (FPE) en España es, y será, arriesgado

Por último, pero no menos importante, me encantaría saber tu opinión, ayúdame con tu experiencia y comentarios, inicialmente este artículo lo había titulado ¡Hay elearning fuera de la formación profesional para el empleo subvencionada! ¿Estás de acuerdo? ¿Conoces alguna experiencia exitosa? ¿La compartes con nosotros?

Si crees que lo expuesto le puede servir a más gente, ¿me ayudas a llegar a ellos compartiendo este post en tu Twitter, tu Facebook, tu LinkedIn y/o a tus contactos por E-mail?

Pin It on Pinterest