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La situación de alarma sanitaria COVID-19, ha propiciado que se produzcan circulares informativas de la administración laboral, dando nuevas consignas para la formación profesional para el empleo. Para intentar que se siga desarrollando del mejor modo posible, en estos tiempos tan complicados. Se avanza en flexibilizar la gestión y gana terreno la idea de que han de darse nuevas condiciones en la impartición de la formación presencial. Dos palabras que se han puesto de moda son Aula Virtual. En las últimas tres semanas he recibido un auténtico aluvión de preguntas al respecto al aula virtual. A todos los que esteís barajando la posibilidad de incorporar un aula virtual en vuestro centro de formación, os intentaré aclarar ciertas dudas.

El Aula virtual, es considerada modalidad de impartición ¿presencial o teleformación? Esta es la pregunta que se están haciendo todos los centros de formación profesional para el empleo. La información que llega desde las distintas administraciones implicadas en la formación profesional para el empleo sobre el aula virtual a través de notas informativas, respuestas individuales a administrados… a día de hoy, es confusa.  Esperamos que en los próximos días se vaya aclarando, mediante algún decreto o alguna resolución. Yo tengo una opinión formada desde hace bastante tiempo, sobre en que modalidad, presencial o teleformación, debería clasificarse el aula virtual, pero es simplemente mi opinión.

Actualmente, muchos centros de formación profesional para el empleo se están planteando incorporar el aula virtual como método alternativo para dar continuidad a la formación presencial que estaban impartiendo y han tenido que interrumpir con motivo del COVID-19. A corto plazo, todo apunta, que la vuelta a las aulas será una de las actividades que más tarden en volver a la normalidad, no solamente en nuestro subsector -la formación profesional para el empleo- también en todos los ámbitos del sector educativo. Algunos centros ven la implantación del aula virtual como una medida a corto plazo, para paliar esta situación, en mi opinión, el aula virtual es una modalidad de formación que viene para quedarse, independientemente de que mientras no exista una vacuna eficaz o un tratamiento adecuado para el COVID-19, viviremos con la amenaza de una nueva oleada de contagios.

Hoy, mi objetivo, es ayudar a los centros de formación profesional para el empleo, que están valorando incorporar el aula virtual como herramienta para impartir formación. Fruto de mi experiencia profesional voy a intentar tangibilizar las dificultades a las que os vais a enfrentar aquellos que queráis probar e implementar el aula virtual. Seguramente, muchos de vosotros, estaréis pensando que la principal dificultad con la que os vais a encontrar en la implantación del aula virtual es la tecnología, mi experiencia me dice que no, de hecho, la tecnología del aula virtual es muy sencilla. Os dejo una reflexión, actualmente es la biología y no la tecnología, la que está impulsando la digitalización a marchas forzadas.

Cuando hablo de digitalización de centros de formación profesional para el empleo, planteo que debemos alinear tres factores: el modelo de negocio, las operaciones y la tecnología, sin olvidarnos nunca que lo más importante son las personas. En la implantación de un aula virtual, tenemos que reflexionar:

  • ¿Cómo puede transformar el aula virtual nuestro modelo de negocio actual?
  • ¿Cómo el aula virtual va a modificar nuestras operaciones?
  • ¿Qué tecnología voy a tener que implantar en mi centro de formación?

… y nunca debo olvidar como afecta a las personas (docentes, alumnado, equipo de gestión administrativa, .. y la propia dirección del centro).

PROTAGONISTAS DEL AULA VIRTUAL: Docentes y Discentes

  1. Docentes. Tienes que enfocarlo desde dos ángulos:
    • Competencias tecno-didácticas: Yo soy de la vieja escuela, en mis inicios profesionales la tecnología que utilizaba era la pizarra y la tiza, a los acetatos nunca llegue a acostumbrarme -requería ser demasiado ordenado, pues se pegan- Hoy cuando visito aulas de vuestros centros de formación, veo que la innovación tecnológica es el retroproyector colgado en el techo, para poder proyectar el PowerPoint, y a veces una pizarra digital que pocos usan. En el medio físico, todos aprendimos nuestros “trukis”, esos “trukis” que en el aula virtual no nos van a servir. Os pongo un ejemplo, cuando en un aula física, un alumno está distraído, basta pasearnos por el aula acercándonos a él para captar de nuevo su atención… pero en el aula virtual, en el que todos estamos sentados en una silla delante de una pantalla, ante un alumno distraído ¿qué podemos hacer?… los docentes tenemos que prepararnos para impartir en el aula virtual, tenemos que adaptarnos a una nueva metodología de enseñanza-aprendizaje. Puedo afirmar que todos los programas de aula virtual tienen una tecnología sencilla para cualquier usuario habitual, pero ¿Cuál es el nivel de alfabetización digital de la plantilla de tu centro de formación? Tenemos un nivel de usuarios informáticos más bajo del que pensamos. Estos días, estamos viviendo la experiencia, tanto en el ámbito personal como en el profesional que, para comenzar una videoconferencia, pasamos varios minutos antes de que todo el mundo logre conectarse, y tenga en funcionamiento la cámara y el micrófono. En el aula virtual, el profesor, no solamente tiene que manejar con soltura su configuración, tiene que ayudar a su alumnado… todo en tiempo real, mientras el resto espera a que todos y todas estén conectados para iniciar la clase. Como en todas las actividades, hace falta caminar por el sendero de la curva de aprendizaje, por lo que antes de iniciarte en el aula virtual, te recomiendo que formes a tus profesores con la herramienta que van a utilizar. Cuando hablo de digitalización de centros de formación profesional para el empleo, siempre pongo el énfasis que el elemento fundamental son las personas.
    • Dedicación: preparar una clase para impartir en el aula virtual, requiere mucho más trabajo que una presencial. Impartir una clase en un aula virtual es más exigente para el profesor que en un aula presencial. A modo de ejemplo, la participación de nuestro alumnado en el chat síncrono vinculado a la clase virtual es superior a las interacciones que se producen en un aula presencial, motivado por la disminución de las barreras a participar. Además, si la clase virtual da acceso a foros asíncronos, el trabajo del docente se multiplica.
  2. Discentes. Con los alumnos te vas a encontrar con dos problemas.
    • Nivel de alfabetización digital. Si eres el director o directora de un centro de formación profesional para el empleo, y rondas los cincuenta años, es posible que pienses que tu alumnado son “nativos digitales” ¡Error!, la diferencia que existe entre el alumnado medio de tu centro de formación y tú es que por lo general, el alumnado es capaz de teclear más rápido que tú, en su móvil, por una cuestión de tener mejor vista. Cuando reviso, las incidencias que nos llegan a nuestro CAU -Centro de Atención al Usuario-, incidencias que tiene el alumnado con las plataformas de teleformación que tenemos habilitadas en nuestros clientes ¡No te imaginas las preguntas!, da para un libro de ¡humor! Muchas veces observando el mail, sé que el problema que dice tener el alumno/a nos va a costar mucho trabajo reconducir. La diferencia entre los conocimientos informáticos de nuestros profesores y de nuestro alumnado, es que con nuestro equipo docente podemos incidir directamente -proporcionándoles formación- y además tienen un “incentivo” directo para adaptarse al nuevo medio.
    • Equipamiento. A diferencia del aula presencial donde nosotros los centros de formación, tenemos un control tanto de los equipos informáticos cómo del software que tenemos instalados y conexión a internet, en el aula virtual, nuestro alumnado utiliza su propio equipo informático -ordenador, tablet, móvil o cualquier otro artilugio de características indeterminadas- y su propia conexión a internet -si la tienen-. En el centro de formación tenemos pocas o nulas posibilidades de incidir sobre el equipamiento del que dispone nuestro alumnado en casa. Mi consejo es que, en la medida de vuestras posibilidades, antes de iniciar un aula virtual con quienes tienen suspendidas las clases, les convoquéis con sus equipos para instalarles los elementos de software imprescindibles para seguir las clases en aula virtual. Desde el centro de formación profesional para el empleo deberás trabajar sobre la “experiencia del alumno/a”, tienes que aprovechar este cambio, para que tu alumnado avance en su alfabetización digital. Siempre hay que ver oportunidades donde otros ven problemas. Piensa que el COVID-19 es una oportunidad para reinventarse
    • Conexión. También tendrás que valorar el acceso a internet que tiene tu alumnado. En formación profesional para el empleo, no tenemos estadísticas, pero en las enseñanzas regladas no universitarias (8,2 millones de alumnos) sabemos que el 10% carece de internet en sus hogares.

TECNOLOGÍA DEL AULA VIRTUAL

  1. Aula Virtual: Requisitos (*)
    • Legales. Es previsible que, si la Administración autoriza el cambio de la formación presencial por aula virtual, exigirá una serie de requisitos mínimos. Evidentemente tendremos que cumplirlos “a rajatabla”.
    • Registros. Mi intuición, basada en la mi experiencia, me dice, que uno de los criterios importantes para elegir un aula virtual, será los registros que proporciona. Nuestro cliente es la Administración, y hoy en los Servicios de Empleo, regionales o estatal, están desorientados, pero mañana, o dentro de X años, cuando nos hagan evaluaciones expost, a buen seguro van a poner la lupa en el control de los registros. Por eso, creo que esa es una de las claves que tenemos que prever desde ahora.
    • Experiencia del alumno.Además de los requisitos mínimos y el control de los registros, os sugerimos que a la hora de elegir un aula virtual os fijéis en que además de que os permita evidentemente, realizar conexión con vídeo y ver a vuestros alumnos y alumnas, que éstos puedan “levantar la mano” para participar, que incluya un chat, y alguna herramienta de foro asíncrono para dejar documentación complementaria, también es interesante poder tomar el control de los ordenadores de vuestro alumnado, poder programar las clases, sistemas que os permitan la evaluación… en una palabra, herramientas que enriquezcan la experiencia del alumno/a en el aula virtual
  2. Equipamiento del equipo docente. A diferencia de lo que hemos hablado de los alumnos y alumnas, el centro de formación profesional para el empleo, sí tiene cierto control sobre el equipamiento docente. El profesor/a que imparta una clase en aula virtual, tiene que tener necesariamente una buena conexión a internet y un ordenador potente, es fundamental una buena tarjeta gráfica. Yo desde hace muchos años trabajo con dos pantallas de ordenador, y te puedo garantizar que incrementa la productividad. A la hora de impartir una clase en un aula virtual, es mucho más operativo y grato, contar con dos pantallas de ordenador. Y aquí el tamaño sí importa, cuanto más grande sean las pantallas, ¡mejor!

OPERACIONES CON EL AULA VIRTUAL

  1. Limitaciones: En función de las acciones formativas vamos a tener dos tipos de limitaciones
    • Legales: Lo que nos marcan los organismos que regulan la formación profesional para el empleo (Fundae, SEPE, Servicios Regionales de Empleo…) de los que esperamos en los próximos días alguna directriz, alguna norma, quizás algún decreto, resolución… sobre el aula virtual. Pero no debemos olvidar que algunas acciones formativas que impartimos, en formación para el empleo, están reguladas por otros organismos, con normas propias que pueden generar limitaciones legales para el aula virtual, hablo por ejemplo del Certificado de Aptitud Profesional CAP)
    • Temática. Hay acciones formativas que por su propia temática resultará difícil trasladarlas del aula presencial al aula virtual, pero ésto no quiere decir que cada centro de formación, cada docente no deba plantearse como tiene que adaptar cada materia, para poder impartirla en un aula virtual. Si se puede imaginar, seguro que se puede hacer.
  2. Recursos Adicionales: hay acciones formativas con contenidos que es más difícil trasladar de formación presencial a un aula virtual simple, pues requiere más atrezo. La imagen que acompaña este artículo es una “interpretación” del cuadro “La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp” que Rembrandt pintó en 1632, y plasma cómo se vería una clase de anatomía impartida mediante un aula virtual. Pensando en el centro de formación, tendría que convertir su teatro anatómico en un plató de televisión, que es un poco más complicado, que impartir desde un ordenador con dos pantallas. Soy consciente que en formación profesional para el empleo, no impartimos cursos de anatomía, ¡creo!, he querido poner un caso extremo, para haceros reflexionar sobre si vais a tener que tener un recurso adicional. George Siemens y por Stephen Downes máximos exponentes del conectivismo, una teoría de la enseñanza para la era digital, plantean
    Probablemente sea mejor enseñarle a un individuo a operar una grúa u otro tipo de maquinaria de un modo estructurado y formal (George Siemens)
    Por eso no todas las acciones formativas se pueden impartir, con cierta calidad, en un aula virtual, aunque son menos de las que piensas.
  3. Programación, Todos estamos acostumbrados a programar las horas de nuestras acciones formativas en fecha inicio, fecha final y horario, en función de diversos factores. Pero “ceteris paribus” si la vamos a impartir en un aula virtual, tenemos que hacernos ciertas preguntas: ¿Es posible impartir un curso de jornada completa (8 horas/día) utilizando aula virtual? ¿Y de media jornada? ¿Es posible impartir un curso de 150 horas en el aula virtual? Os incito a reflexionar que quizás, para algunas acciones formativas, el aula virtual deberá tener como aliada la teleformación; integrar aula virtual en una plataforma de teleformación, tiene la ventaja que, ni el docente ni el alumnado tienen que realizar síncronamente el cien por cien de la formación.
  4. Concurrencia. Una de las diferencias fundamentales entre la formación en aula física o en aula virtual y la teleformación, es que en una plataforma de teleformación, como Moodle, pueden coincidir cientos de cursos simultáneamente sin ningún problema. Pero con el aula física o virtual, tienen una característica común, en un periodo de tiempo (por ej. de 19 h. a 21 h.) solamente puede concurrir un solo curso. Las herramientas de software se comercializan por licencias, una licencia te permite tener abierta tu aula virtual, 24 horas al día, pero en un periodo de tiempo determinado solamente puedes impartir un curso. Una pregunta que te deberás hacer es ¿Cuantas licencias tendrá que comprar un centro de formación para trasladar todos sus cursos de formación presencial a aulas virtuales? La respuesta es que su número tiene que ser igual al número máximo de grupos que quieras impartir simultáneamente. Por eso no te dejes deslumbrar por una característica que promueven todos los programas de aula virtual, “somos capaces de llegar a 400 alumnos a la vez”, piensa que los grupos de formación con los que trabajamos en formación profesional para el empleo están limitados, por la autoridad laboral, a unos números muy inferiores (máximo 30 alumnos/as en presencial -25 si son certificados de profesionalidad- y máximo 80 alumnos/as en teleformación).
  5. Pedagogía. Como he comentado al principio, todos los docentes estamos acostumbrados a impartir formación presencial de un modo determinado, trasladar por ejemplo la clase magistral al aula virtual, te lo digo desde ya ¡será un fracaso! Será más interesante que grabes la lección o se la envíes por otro medio y utilices el tiempo del aula virtual para resolver las dudas o hacer alguna práctica, es decir utilizar la Flipped classroom (aula invertida) que idearon los profesores de química, Jonathan Bergmann y Aaron Sams, en Woodland Park como solución para evitar que los alumnos perdieran clases, por ejemplo, por enfermedad. En el aula virtual, como docente te tienes que esforzar más en buscar y canalizar la interactividad del grupo que en el aula física.
  6. Evaluación: probablemente en unas acciones formativas -estoy pensando en los certificados de profesionalidad- la administración exija que las pruebas de evaluación, los exámenes, se hagan de forma presencial. Pero en otras acciones formativas, si será posible realizar las pruebas de evaluación sin mayor problema. En teleformación tenemos amplia experiencia en la realización de pruebas por distintos métodos: pruebas objetivas, pruebas sobre simuladores, trabajos individuales, evaluación por pares, valorar la participación, preguntas seleccionadas al azar que el estudiante tenga que responder en un periodo de tiempo muy corto… Para la realización de algunos de estos tipos de evaluación quizás sea preciso contar con una plataforma de teleformación tipo Moodle, que como hemos indicado, deja todos los registros y traza de lo acontecido por cada alumna/o.

En este artículo he expuesto los 10 primeros pasos que debe plantearse un centro de formación al enfrentase a la incorporación del aula virtual, enfocado desde el punto de vista de las personas (docentes y discentes), de la tecnología (requisitos del aula virtual y equipamiento del equipo docente) y de operaciones (limitaciones, recursos adicionales, programación, concurrencia, pedagogía y evaluación) . No he hablado del cómo el aula virtual puede transformar el modelo de negocio del centro de formación profesional para el empleo. Si quieres que lo comentemos, ya sabes cómo contactar con nosotros, ¡nos encanta hablar de formación profesional para el empleo!

Termino, como he empezado, repitiendo lo que manifesté públicamente en julio de 2017: el aula virtual, el Webinar es la modalidad de formación que viene para quedarse

Por último, pero no menos importante, me encantaría saber tu opinión, ayúdame con tus comentarios. Te lanzo la siguientes cuestiones: ¿sería posible impartir una lección de anatomía mediante un aula virtual? ¿con qué inconvenientes? y, sobre todo, ¿cómo se podría enriquecer la experiencia del alumnado mediante el aula virtual?

Si crees que le puede servir a más gente, ¿me ayudas a llegar a ellos compartiendo este post en tu Twitter, tu Facebook, tu Linkedin y/o a tus contactos por E-mail?

(*) Actualizado 17/abril/2020: Hoy se ha publicado en el BOE Resolución de 15 de abril de 2020, del SEPE, por la que se establecen, en su ámbito de gestión, medidas extraordinarias para hacer frente al impacto del #COVID19 en formación profesional para el empleo en el ámbito laboral, en el artículo 3 define el aula virtual y sus requisitos

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